Guerra de la Independencia (1808 - 1814)

 

La Guerra de la Independencia de 1808 sorprende al Regimiento de Farnesio, 6º de Caballería de Línea con sus escuadrones en Jerez de la Frontera (Cádiz), con la excepción de uno de ellos, desplegado en Portugal. De inmediato, dos de sus escuadrones entrarán en combate frente a los invasores franceses, el 7 de junio en la batalla del puente de Alcolea, a las afueras de Córdoba. El Regimiento participa en le combate de Arjona el 11 de julio, y tres días más tarde, en la batalla de Mengíbar, preludio de la victoria de Bailén el 19 de julio, donde destaca la intervención de los dos escuadrones de Farnesio. Más tarde, el 23 de noviembre combate en la batalla de Tudela.

En 1809, el Regimiento Farnesio despliega en La Mancha, entrando en combate el 20 de enero contra los franceses en Tórtola, y de nuevo el 22 de febrero en Consuegra. El mes siguiente, marzo, verá a Farnesio combatir el 23 de marzo en Los Yébenes, y el día 28, en Miguelturra. El 26 junio, y junto con el Regimiento de Infantería de Burgos, ataca y pone en fuga a la escolta del Rey José I en Torralba. El 11 de agosto, corresponde a Farnesio proteger la retirada de una de las divisiones que toma parte en la batalla de Almonacid. En noviembre, Farnesio se encuentra entre las fuerzas que combaten en Ocaña el día 19, y a las órdenes del coronel Vicente Ossorio protege la retirada de una de las divisiones españolas.

En 1810, se organiza un escuadrón maniobrero del Regimiento para continuar la lucha mientras que el resto de la fuerza pasa a convertirse en depósito en la Isla del León. No obstante, el escuadrón de Farnesio protege el repliegue de un batallón de Guardias Españolas el 20 de enero en Mengíbar, y vuelve a entrar en combate el 7 de mayo en Zújar y Baza. De nuevo con dos escuadrones, Farnesio pelea con los franceses a comienzos de noviembre en Cúllar y Baza.

El año siguiente 1811, Farnesio prosigue la lucha con los invasores franceses en la región de Murcia, en los meses de julio y agosto, en Baza, Zújar, las ventas de Baúl, Gor y Guadix, y finalmente, en El Pozo y Cúllar una vez más. Hasta el final de la guerra en 1814, el Regimiento se mantendrá desplegado en Murcia, y más tarde, en Ocaña, sin que vuelva ya a entrar en combate.